Comunicados : 16/07/16
Carlos Amel Oliva de UNPACU se Declara en Huelga de Hambre
“Sin más medios para exigir el respeto a mis derechos que mi cuerpo y mi conciencia, me declaro en huelga de hambre” Carlos Amel Oliva Torres, líder juvenil de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU)
 

“Sin más medios para exigir el respeto a mis derechos que mi cuerpo y mi conciencia, me declaro en huelga de hambre”

Carlos Amel Oliva Torres, líder juvenil de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU)

Hemos sido testigos y víctimas del aumento de la represión por parte del régimen cubano contra la oposición pacífica. Solamente la Unión Patriótica de Cuba ha sido objeto, desde hace aproximadamente un año, del incremento de los asaltos y confiscaciones a viviendas de activistas que funcionan como sede de la organización. Alrededor de 30 viviendas han sido saqueadas. Se han confiscado desde artículos personales, hasta medios de trabajo como laptops, celulares, discos duros extraíbles, impresoras, quemadores DVD, por citar solo algunos. Con estos medios no se promueve terrorismo, ni guerrillas, ni ningún tipo de violencia. Se utilizan para la divulgación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y para enseñar al pueblo cubano a defender y ejercer sus derechos, y lo que es más importante, hacerlo de manera no violenta.   

También se nos ha confiscado alimentos y recursos que se utilizan para proyectos de asistencia social, fines todos, legales en cualquier país donde la soberanía resida en el pueblo.

El pasado 24 de mayo, fui víctima de un asalto en la vivienda del activista Arcelio Molina Leyva, que funciona como Sede Principal de nuestra organización para la parte Occidental del país. Situada en el municipio Playa de Ciudad de La Habana. En esta ocasión además de ser deportado arbitrariamente bajo la acusación de ilegal, pese a que yo poseo un permiso de residencia transitoria vigente por 6 meses, se me confiscaron 2 laptops personales, mi móvil, 1 disco duro extraíble, entre otras pertenencias.

Pasado un mes y una semana, al regresar de un viaje a Washington donde exigí en varios escenarios el levantamiento del embargo, cuando me dirigía hacia mi hogar en Santiago de Cuba, fui detenido arbitrariamente por los órganos represivos, con el objetivo de frustrar el I Congreso para jóvenes cubanos. Se me confiscaron nuevamente varios medios personales. Al cabo de 2 días, fui liberado sin que se me diera explicación alguna.    

De estos hechos, rezuma la intensión del régimen cubano de impedirme poseer un móvil y una laptop, y de no respetar las pertenencias de ningún miembro de la Unión Patriótica de Cuba, lo que considero una grave violación.

Sin más medios para exigir el respeto a mis derechos que mi cuerpo y mi conciencia, me declaro en huelga de hambre, en protesta por las confiscaciones arbitrarias y hasta que se me devuelvan todas mis pertenencias.

                                                                                                                                                                                                                13 de julio 2016