Artículos : 21/07/15
El poder de una dictadura sobre las cancillerías democráticas
El caso de los Cubanos en El Salvador.
 

Por Mica Hierro

 

Hoy 20 de julio de 2015 los medios de comunicación de todo el mundo se hicieron eco del significado histórico de la reapertura de las embajadas en Washington DC y La Habana en el marco del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba. Y lo han hecho ignorando que el hecho que los llevó a la ruptura hace 54 años, y es que Cuba proclamaba para si una forma de gobierno no democrático, aún sigue estando allí. Cuba sigue siendo la única dictadura, régimen de partido único de la región, y lejos de ir hacia un proceso de democratización, está influyendo más que nunca en los gobiernos de América Latina. Así como pasó en la Cumbre de las Américas en Panamá, hoy 11 miembros de la sociedad civil cubana que viajaron a El Salvador para asistir al Foro de la Sociedad Civil de la Comunidad de las Democracias, fueron retenidos en el aeropuerto. Me corrijo, si hubo una diferencia, en Panamá los detuvieron y los interrogaron   arbitrariamente y aquí en San Salvador directamente los declararon "inadmisibles" mandándolos de regreso a La Habana.  La misma cancillería del país anfitrión que los había invitado, luego los desinvitó. Cuando se ha hecho la consulta a los agentes de migración acerca de los motivos, la respuesta ha sido que la "orden venia de arriba". Las cuentas dan, el gobierno cubano no es democrático y no permite que los ciudadanos cubanos se acerquen a ese mundo. Ahora bien, lo grave de estos ya repetitivos incidentes que sufren los activistas cubanos en los foros internacionales, es que cuenta con la abierta complicidad de las cancillerías de los países de la región. Hasta ahora había sido tan ingenua de pensar que los gobiernos latinoamericanos callan ante la existencia de presos políticos en Cuba, la constante represión y persecución a la oposición en Cuba por el principio de no intervención, por no "meterse en los asuntos internos de otro país", pero sin embargo cuando veo que dejan que Cuba de inmisculla en la lista de invitados que administra cada cancillería cuando son anfitriones de cumbres internacionales, comienzo a desconfiar que la trama de intereses es más compleja de lo pensado. Aquí no hay reciprocidad alguna, y Cuba demuestra tener mayor poder de influencia que cualquier otro país de la region, incluyendo a Brasil. Este atropello a los derechos de movilizarse, derecho de reunión de ciudadanos cubanos ordenados por el gobierno cubano y ejecutado por otros países es preocupante para todos los ciudadanos en America Latina. Nos debe preocupar, no podemos acostumbrarnos a este tipo de tratamiento por parte de los gobiernos. Entiendo cuando por ejemplo Henry Constantin, con tono de normalidad del asunto me dice "los funcionarios de estos gobiernos fueron entrenados en Cuba". Lo entiendo porque han sido más de medio siglo viviendo las arbitrariedades del gobierno pero si nosotros, el resto de los latinoamericanos no levantamos el grito de indignación ante semejante atropello, vamos a ir caminando hacia sistemas más autoritarios paulatinamente y no nos daremos cuenta. Cuando despertemos estaremos con la soga al cuello y será muy difícil salir, como le está pasando a Venezuela.